domingo, 22 de octubre de 2017

El Génesis


Hoy, al regresar del cole, mi peque me ha dicho que Dios creó el mundo. Inmediatamente, he intentado reconducir la situación con algunos conceptos básicos sobre la formación del Universo, todos muy sencillos para no destapar del todo la caja de Pandora. Al rato, le he escuchado decirle a su madre que el mundo lo creó Stephen Hawking.

lunes, 2 de octubre de 2017

Curso de escritura automática

Curso de escritura automática. Emilio Calvo de Mora. Detorres Editores. Córdoba, 2017.

“Las horas iban persiguiéndose sin tregua / y el mejor juego era el que no acababa nunca”. Qué enorme placer supone la lectura de un poemario cuando te deja la impresión de que has estado de cervezas con su autor, acodados ambos en la última barra abierta de la noche, cómplices todavía en esta quimera paradójica del verbo, empapados, a ratos, por “esa exquisita tristeza / que los años acaban / convirtiendo en estilo”. Imagínalo, amigo Emilio: el barman nos propone un Jack Daniel´s antes de echar el cierre y, mientras llena nuestras copas, convenimos que, si nos dejasen, seguiríamos aquí aferrados al precipicio de la lectura hasta que nos abordase el mismísimo “Kafka con su libro de capitulaciones”

jueves, 21 de septiembre de 2017

Decadencia


Estoy sumergido en una autentica celebración de la palabra: La fiesta del chivo. Y, claro, ahora me pregunto cómo el mismo tipo que regaló la vida a esas líneas puede haber escrito El héroe discreto o Cinco esquinas. Algunos de ustedes me dirán que son las consecuencias del paso del tiempo; otros que se debe a las exigencias de un mercado voraz. Quizás, de alguna forma, todos estén en lo cierto: la Literatura nunca debería envejecer ni prostituirse.

viernes, 30 de junio de 2017

Felices vacaciones

Treinta de junio: se acaba el curso. Pero este año, además, se cierra una etapa. Sí. Ya lo sé. Es sólo un trabajo. Pero el trabajo son muchas horas al día. Un día tras otro. Y así durante doce años.
Gracias a todos los que habéis estado aquí siempre. Os llevo conmigo. En un libro futuro...

jueves, 29 de junio de 2017

Las flores suicidas


En una época de universal engaño, decir la verdad constituye un acto revolucionario.
George Orwell.


En Ficciones, un conjunto de relatos publicado en 1944, se encuentra uno de los cuentos más célebres del universo borgiano: Pierre Menard, autor del Quijote. A diferencia de Menard que escribe solamente un par de capítulos sin tener conciencia de que está copiando literalmente el original, Juan Herrezuelo (Palencia, 1966) nos regala, gracias al cuento que da título a su último libro, Las flores suicidas (Talentura, 2017), un Quijote inédito, pues su Alonso Quijano, felizmente reencarnado en la piel de Isidro Agay, parece ser, al contrario que su predecesor manchego, el único hombre cuerdo en medio de una marabunta de locos, el único consciente de la vocación suicida que empuja a nuestra sociedad hacia la autodestrucción.


lunes, 26 de junio de 2017

Pira de versos


Con motivo de la exposición "Historias del agua" (Castillo de Santa Ana de Roquetas, 2008), Virginia Vico le hizo esto a uno de mis poemas. Fue una serie de tres fotografías que recojo con torpeza en este montaje. Comprenderéis que, desde entonces, haya procurado que no se acerque a ninguno de mis versos hasta estar debidamente publicados.

miércoles, 7 de junio de 2017

Sinfonía del abismo

Hay reseñas que constituyen un poema por sí solas. "Lo que mirarán tus ojos" en Foco Sur, bajo la batuta de Pilar Quirosa Cheyrouze. No tengo palabras para agradecérselo lo suficiente.

viernes, 26 de mayo de 2017

XXIII Velorio Poético de Almería


Organizado por el colectivo Poetas del Sur, se celebró la noche del pasado miércoles el XXIII Velorio Poético de Almería. El acto, que estrenaba nuevo emplazamiento -el restaurante Dos Culturas- fue presentado por María Ángeles Lonardi, Diego Alonso Cánovas, Alonso de Molina, Rocío Andrés Granados y Perfecto Herrera Ramos, y, durante el mismo, se homenajeó a Juan Ramón Jiménez a través de la voz de la actriz Gloria Blanco. Después, fuimos leyendo nuestros poemas Alfonso Berlanga Reyes, Javier Anisa Prior, Pepe Jesús Sánchez Marín, Gloria Langle Molina, Rocío Andrés Granados, Berta Maldonado y yo mismo. La velada estuvo amenizada por la música de Sensi Falán -siempre sublime- y hubo -cómo no- varios reporteros gráficos a los que agradecerles su presencia y su trabajo desinteresado: Antonio Almécija, Pepe Criado y Alberto Herrera. Agradezco a Poetas del Sur su invitación y el trato recibido. Fue, sin duda, una noche para el recuerdo. Para mi recuerdo.

martes, 23 de mayo de 2017

Daños colaterales

Sitio web de la imagen: jurjotorres.com

Se diría que el único objetivo de las políticas educativas es aburrir al profesorado. Espero que, por ende, no acaben aburriendo también a nuestros hijos.

jueves, 11 de mayo de 2017

La mañana tiene nombre de obligaciones

“Páginas señaladas”, el nuevo libro de Javier Ramírez Villalba (Editorial Círculo Rojo, 2017).

Tengo un capricho de escritor: para hablar de este libro voy a empezar hablando de otro libro diferente. Escribe Javier Pérez Andújar, en su novela “Los príncipes valientes”, que existen dos tipos de escritores: los de mar y los de río. Nos explica el de San Adrián de Besós, que los escritores de mar son más narradores y que los de río son más poetas. Javier Ramírez Villaba, que nació en Arroyo del Ojanco, provincia de Jaén, lleva toda su vida viviendo frente al mar. Todo indica que, en su caso, esta trayectoria vital, estas aguas dulces y saladas, constituyen una estupenda mezcolanza, un amasijo de inquietudes y talento que quizás hayan influido sobremanera en el camino literario que se ha trazado Javier, en el afán narrativo del que hace gala su poética. Porque Javier Ramírez, después de tanto tiempo, sabe muy bien que es mejor huir de los poemas que no cuentan nada, poemas que fluyen por un río seco, huir de la poesía que nace sólo para ser poesía, pues la vida -como escribe en el poema que da nombre a este libro- es:

Un cuento clásico,
una comedia
ambulante pero hermosa
en la ciudad perdida de mis sueños.


viernes, 5 de mayo de 2017

El instante de dilapidar un sentimiento

Feria del libro de Almería: homenaje a la obra de  Pilar Quirosa Cheyrouze.


Buenas noches. Es un placer estar aquí, con todos vosotros, en este acto de la Feria del libro de Almería. Un placer que le debo a una nueva llamada de Pilar, una más de las innumerables muestras de confianza y afecto que siempre he recibido de ella, de esta poeta almeriense que todavía se pregunta en su último libro, Memorial shadow, cuánto queda de aquella niña que se asustaba de las monjas en un colegio de Tetuán. Desde allí, desde ese lejano continente que tenemos a la vuelta de la esquina, llegó a esta tierra de luz meticulosa, y es aquí donde Pilar se estableció para desarrollar la mayor parte de su trayectoria poética.


No es un capricho de este poeta caprichoso el situar a Pilar, en primer lugar, en un espacio geográfico concreto, porque me atrevo a afirmar que la obra de Pilar Quirosa Cheyrouze sería completamente diferente si el destino no le hubiese reservado un encuentro con Almería. El contexto determina la obra de cualquier creador y esta tierra se ha convertido en un escenario natural sin el que no se entenderían el lirismo, la cadencia y el aroma de los versos de Pilar. A nuestra poeta, por esta confluencia irrenunciable de espacio vital y espacio poético, se le acumulan versos de esta calaña:

Y, sin descanso, costea mi frente el mar.

Ese Mediterráneo antiguo, con su rito incansable del agua, que empapa nuestros mejores recuerdos, que fluye en la intensidad de los días azules, llegando a nosotros a través del oleaje de la memoria. Un mar que refresca este presente a veces ingrato, tan rutinario, acostumbrados, como estamos, a bañarnos en la bajamar de cada día.


Porque la poética de Pilar zarpa desde las desavenencias con la rutina, como un barco de versos que, para encontrar la perspectiva adecuada, tuviese que surcar, a diario, las aguas de nuestra bahía; un barco pilotado por una mujer que es capaz de edificar un mundo nuevo a partir de los restos del naufragio; un barco cargado de futuro pero capaz de transportar las mercancías del pasado; un barco que avanza sobre el mar deformando el reflejo caprichoso de los astros, de ese cosmos que tanto fascina a Pilar; un barco cuyo rumbo se pierde en el devenir borroso de la línea del horizonte, del mismo modo que se van perdiendo lentamente las siluetas de todos cuerpos celestes al amanecer.
Y, desde la cofa, Pilar anota versos en su libro de presas, versos que son, ante todo, un brindis a la luna, versos que nos guían entre las lecturas recurrentes, las músicas compartidas, los nombres de las hijas que no tuvimos, los territorios amados del pasado, los lugares que no habremos de volver a pisar aunque sigamos codiciándolos entre preguntas, rabia y nostalgia. Es la suya una poética de momentos inolvidables, de palabras atrapadas por la tela de araña del recuerdo, de preguntas retóricas para las que no hallaremos respuesta ni falta que nos hace, porque nadie necesita saber por qué es tan triste la memoria de los recuerdos felices aunque se lo pregunte a diario.


Marinera en un barco hacia la nada. Pero también maestra. Maestra de poetas -amiga, Pilar-, maestra de compañeros en esta locura de la palabra, porque eres el más claro ejemplo de que los verdaderos poetas no conocen el divismo. Me refiero a esos poetas que sin pretenderlo nos orientan y enriquecen al resto, los poetas que dan ejemplo porque saben perfectamente que ser un espejo para los demás no es la mejor manera de influirles sino más bien la única.

Hay, además, por último, algo que me encandila de la escritura de Pilar: Pilar escribe con la rebeldía de quien no acata el destino, tal vez porque está harta de que el tiempo se lo lleve todo. Hasta tal punto que, en su último libro, ha querido regalar la actualidad a sus instantes más preciosos, esos instantes que pelean por no desprenderse de su memoria, y lo ha hecho puliendo su estilo y su escritura, llegando a la conclusión de que, si los verbos son acciones en el tiempo, su ausencia, por tanto, concedería a la narración la plena atemporalidad, la vigencia más absoluta: matar el verbo para detener el tiempo. Cuánta lucidez, amiga. Por eso, por todos estos recursos de poeta rebelde que Pilar maneja con soltura -aunque Luis Antonio de Villena afirme que tu poesía se nutre del dolor-, leyéndote uno acaba convencido de que la Poesía puede vencer a la enfermedad, al desamor y a la muerte, de que tus palabras conservan el poder suficiente como para hacer que los versos, aunque sean oscuros en ocasiones, no nos oscurezcan el pensamiento ni el porvenir. No hay peligro con Pilar. Uno cierra sus libros con una sonrisa, porque se percibe mucha claridad entre sus sombras. Tus poemas constituyen el perfecto “habitáculo de los instantes que regresan”. Leyéndolos, uno descubre que Pilar tiene la virtud de decir las cosas con la sinceridad que otros ya vamos perdiendo y, por su boca eternamente joven, nos preguntamos:

Cómo escribir un poema
esperando el regreso de la luz,
la única estancia habitada”.


Amiga Pilar, ya se acaba el mes de abril, ese mes que todos quisiéramos robar para guardarlo en casa, a nuestro lado, entre nuestras cosas más preciadas y nuestras preocupaciones más inoportunas, y yo imagino que tú lo despedirás desde tu torre vigía, esa habitación iluminada por el retorno perecedero de los recuerdos, donde aguardas “el sol de la medianoche” para atraparlo en una hoja en blanco, la hoja donde quedarán por siempre tu espera, tu memoria y tu palabra. Gracias a estas tres cosas que pueden parecer insignificantes, a estas guaridas inexpugnables del poeta, siempre te anticiparás a todos los naufragios que habrán de llegar, porque no en vano viajas en un barco que surca la bahía dejando una estela de versos tan infalibles como éste:

Ésta es la hora
así lo han querido los astros,
el instante de dilapidar un sentimiento.

martes, 4 de abril de 2017

El diario del día antes

Compañero del alma. Texto de Juan Herrezuelo publicado en La Voz de Almería el pasado 30 de marzo de 2017.

El día 31 de marzo, robé un periódico. Además, lo hice delante de mi hija que, naturalmente, me pidió unas explicaciones que no acerté del todo a darle. Estaba manchado de aceite, un tanto decrépito, arrinconado entre tazas y vasos en la esquina de la barra. Se trataba de un ejemplar del día anterior y había muerto demasiado rápido, en tan sólo unas horas, como se mueren, a diario, todos los periódicos que dan con sus huesos en un bar. Y allí lo encontré. Allí, en portada, armado con su pipa, estaba Miguel Naveros y, en las páginas interiores, sus ojos de poeta me miraban sostenidos por las palabras de mi amigo Juan Herrezuelo. Pocas veces un robo estuvo más justificado, porque, como intenté explicarle a mi hija, en este caso el mayor delito hubiera sido el olvido.

lunes, 6 de marzo de 2017

Cine, poesía, amor

Con Juan Herrezuelo y José Luis Campos Duaso.
En la calle, daba rienda suelta a su anarquía una auténtica tempestad, pero dentro, en las mismas entrañas de Metáfora, el swing del jazz lo envolvía todo. Los que por allí pasaron -amigos y compañeros en el mundo de las letras, familia en definitiva-, pudieron escuchar a Juan Herrezuelo, a media luz, descubriendo los pasadizos que conducen del Cine a la Poesía y viceversa, mediante una intervención que difícilmente podré olvidar.
De la presentación de “Lo que mirarán tus ojos”, de aquella noche tormentosa de la Librería Metáfora, me llevo la certeza de cuánto amamos el Cine y la Poesía, juntos y también revueltos, como una conjunción anómala de imágenes sin rima y de versos en blanco y negro. Y todo ello porque, como bien dijo Herrezuelo citando sin tapujos a José Luis Garci, el cine es el amor a veinticuatro fotogramas por segundo.


viernes, 17 de febrero de 2017

Presentación de "Memorial Shadow"

Pulsa sobre la imagen para acceder a las fotografías.

Anoche, pasamos un rato estupendo en la presentación del libro “Memorial Shadow” de la amiga Pilar. La presentación, magnífica, corrió a cargo de Manuel Cruz García. Os dejo también la reseña que le escribí, en su momento, en La Galla Ciencia. 

miércoles, 1 de febrero de 2017

lunes, 30 de enero de 2017

Lo que mirarán tus ojos (IV)


El día 20 de enero, se cumplieron 24 años de la muerte de Audrey Hepburn... aquella chica ante un escaparate se merece un poquito más de picoteo.

miércoles, 18 de enero de 2017

Lo que mirarán tus ojos (II)

Lo que mirarán tus ojos (Editorial Alfonsípolis, 2016). VIII Premio de Poesía Federico Muelas.

Hoy en día, además de escribir un libro es deseable venderlo. Disculpen, por ello, si le doy algo de autobombo al tema. Aquí lo tienen, pulsando sobre la imagen. Gracias.